| El riesgo de colisión de velámenes se
ha incrementado debido a las características de performance
que presentan los equipos modernos, y a la cantidad de
gente que salta por tanda. Ya sea que practiques TRV o
no, cuando saltas con otras personas realizas una disciplina
adicional; "Evitar Colisiones". ¿Qué
hacer?
Muchas de las lecciones acerca de cómo salir
airoso de una colisión, son logros de los paracaidistas
de formación y son aplicables a toda disciplina…
La mejor manera de resolver una colisión de
velámenes es EVITARLA. ¡Los paracaidistas
deberían imaginarse volando, como si estuviesen
esquivando autos en una pista de chocadores donde todos
quieren colisionarte! Aprende a volar defensivamente,
estando conciente de todo aquel alrededor tuyo, hasta
tanto te encuentres sano y salvo plegando en el hangar.
Prevenir es mejor que curar
Lo primero que se debe hacer saliendo de la caída
libre, es lograr una buena separación. Esto requiere
de un correcto escape antes de la apertura. Separarse
equivale a ganar tiempo para evitar colisiones. Mientras
el velamen se infla, uno debería lograr el hábito
de dirigir los brazos inmediatamente a las bandas traseras,
para direccionar el mismo hacia espacio despejado. Incluso
antes de colapsar el slider y de retirar los comandos.
Mira a donde te estas dirigiendo. Si te quedas mirando
los comandos luego de la apertura, podrías tener
un desagradable encuentro con alguien realizando exactamente
lo mismo.
Cuando elijas un velamen, averigua cuan confiable son
sus aperturas. Si tu velamen frecuentemente abre mal
direccionado – ¡DETENTE!
O bien estas plegando de forma incorrecta, o algo haces
mal durante el proceso de apertura, o algo anda mal
con el equipo. Este es el momento de consultar al fabricante,
al plegador o al rigger, y encontrar la causa. No prestar
atención a esto, solo incrementa tus posibilidades
de colisión y es un riesgo mayor para otros deportistas.
¿Y qué si?
Realmente tienes una apertura mal direccionada, y te
encuentras cara a cara con otro paracaidista quien dirigiéndose
hacia ti, tiene rosca de cuerdas y no puede maniobrar.
¿Qué hacer?
No es el momento de ser indeciso. Agarra la banda trasera
y realiza la maniobra evasiva; por convención
internacional se sugiere maniobrar por derecha salvo
que lo obvio de una situación indique lo contrario.
¿Por qué bandas traseras?
En primer lugar porque son más fáciles
de aferrar sin tener que dejar de mirar hacia adelante,
a diferencia de los comandos que requieren ser ubicados.
Además, el velamen se encuentra frenado en apertura
– sacar los comandos aumenta tu velocidad de acercamiento,
mientras que las bandas te dejan seguir maniobrando
en primera marcha. Las bandas traseras son muy fiables
y requieren poco movimiento para hacer entrar al velamen
en pérdida. Esto reduce aun más tu velocidad
de acercamiento. Luego puedes soltar una de las bandas,
lo que ocasionará un giro rápido en sentido
contrario, y así sacarte de problemas. Se pueden
usar las bandas delanteras, pero estas aumentan tu velocidad
haciendo mas crítica la necesidad de anticipación,
y mas doloroso un posible golpe.
¿Qué hacer si la colisión
es inevitable?
Hazte lo mas grande posible (n.d.t. - extender brazos
y piernas en X). Esto evitará que pases por dentro
de las cuerdas del velamen contrario, lo cual seguro
empeoraría la situación.
Empaquetado
Dos situaciones pueden presentarse como consecuencia
de una colisión. La primera: cuando el velamen
se envuelve alrededor del cuerpo de uno y quedan ambos
suspendidos por el otro equipo, generalmente con buena
sustentación, por lo cual la situación
se asimila a una malfunción de baja velocidad.
Esta es posiblemente la colisión más fácil
de resolver. Si puedes agarra el velamen y mantenlo
por debajo tuyo. Una vez que se envuelva, pierde presión
y se desinfla. Por su mismo peso, ubicado mas arriba
podrás normalmente deslizarlo hacia abajo. Al
hacerlo, cuidado con tus manijas de reserva y desprendimiento.
Enredos
La segunda situación, mas seria, es un enredo
en el cual un paracaidista pasó por entre las
cuerdas del otro velamen, ocasionando que ambos equipos
se enreden con sus pilotos debajo. Esto es frecuente
que ocurra si la reacción es ponerse en posición
fetal en vez de hacerse grande. Recordemos que muchas
de estas situaciones son solucionables si la altura
lo permite. La manera más fácil de hacerlo
es seguir las bandas. Esto te llevará hacia las
cuerdas y hacia la liberación.
Conciencia de altura
Se conciente de la altura en todo momento. Si abres
a una altura normal, un enredo te acelera hacia el piso
muy rápidamente.
¿Cuándo usar el cuchillo?
Es una pregunta difícil para generalizar, pero
no lo sugerimos. Muchas situaciones pueden ser resueltas
o en última instancia se desprende.
¿Quién debe decidir desprender
y cuándo?
En una situación de empaquetado, la persona
de arriba con el velamen envuelto alrededor, es probable
que tenga un velamen sustentable que ahora soporta dos
personas. Si no puede deshacerse del velamen o la altura
se acerca a 1200 pies, el paracaidista de abajo debería
desprender (y accionar su reserva cuando tenga espacio).
Al desprender, se libera tensión del velamen
envuelto, y se facilita al de arriba resolver la situación.
En cualquier caso, generalmente este está sustentado
y no necesita desprender.
Entrar en caída libre con el velamen de quien
está abajo envuelto, únicamente empeoraría
las cosas.
En los enredos es mas difícil determinar quien
desprende, pero seguramente tengan que hacerlo ambos.
La regla general es que el de arriba lo haga primero
ya que si lo hace el de abajo sus cuerdas pueden atrapar
al primero, aumentando el problema. Si el enriendo empieza
a girar, entonces un paracaidista orbitará alrededor
del otro. Al desprender, será despedido del embrollo
y esto reduce la fuerza centrífuga, dándole
mas tiempo al otro paracaidista. Se conciente que desprender
con suficiente altura para una apertura de emergencia,
es mas importante que cualquier formalidad.
Desprender agregará velocidad a la emergencia
con lo cual asegúrate de contar con altura. Generalmente
se entiende que cualquier desprendimiento por debajo
de 500 pies tiene pocas posibilidades. A esa altura
es mucho mejor accionar la emergencia para lograr mayor
frenado o incluso intentar una transferencia de velamen,
que acelerar hacia el suelo.
Antes de que alguien desprenda debe asegurarse que
no se encuentra enredado con cuerdas o material. Una
vez tomada la decisión, coloca tus manos en ambas
manijas, chequea que estés liberado, saca la
de desprendimiento de su bolsillo de velcro, y deja
la manija de reserva en su lugar. Así, si se
hace difícil desprender, te da la opción
de usar ambas manos, siempre manteniendo la vista luego
en la manija de reserva para una rápida apertura.
Comunicación
Durante todo el proceso, la comunicación es
esencial para ayudar a tomar decisiones y evitar el
pánico. Si puedes ver el altímetro, grita
la altura indicada cada cientos de pies, más
o menos. El otro puede no estar conciente de ella o
imposibilitado de hacerlo. ¡Cuando uno esta envuelto
en nylon es más gratificante escuchar a gritos
“1800 pies” que “Oh, por Dios”!
Si usas un casco integral puede limitarte. Cualquier
orden que se de, tiene que ser en sentido positivo del
tipo “Desprende”, por ejemplo, y nunca digas
“No desprendas”, ya que puede mal interpretarse
si se pierde una parte del mensaje.
Para resumir los puntos de supervivencia:
- Se conciente de todo tráfico alrededor tuyo
en el cielo.
- No asumas por el hecho de verlos, que ellos te
han visto a ti.
- Practica con las bandas traseras la maniobra de
esquive rápido.
- Las colisiones ocurren, estate preparado, ármate
un plan.
- Si ocurre finalmente, no entres en pánico.
- Mantente conciente de la altura.
- Comunícate con el o los involucrados.
- Se conciente del tiempo/altura mínima que
necesitas para desprender y abrir tu reserva.
Artículo de Adrian Bowles - Febrero
1998
Traducción al castellano de Alex Hoter –
Junio 2003
www.fly4fun.com.ar
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