El salto track debe ser seguramente una
de las actividades grupales más sociables del paracaidismo.
Permite a gente de diferentes disciplinas, con gran variedad
de experiencias y habilidades unirse en pos de un desafío
común.
Para formar parte solo se debe
saber como trackear correctamente, ya sea en posición
horizontal o de espaldas. Tanto freeflyers como paracaidistas
de TRV pueden formar parte en un salto track. Cualquiera
sea el tamaño del grupo, de 2 a 20, el objetivo
es cubrir un largo trayecto horizontal volando en formación,
relativos unos de otros.
El líder de la formación recibe el nombre
de rabbit (conejo) y volará de espaldas de manera
de poder ver el grupo y poder así ajustar la
velocidad de trackeo a un nivel agradable a todos.
Este tipo de salto parecería ser de poco riesgoso
pero de hecho requiere seria preparación y organización
para garantizar la seguridad a lo largo del mismo.
En la imagen se puede observar que la posición
de cada seguidor es dispuesta lógicamente para
obtener una buena visualización de toda la formación
y evitar las zonas de burbuja.
Cómo organizar un salto track
El organizador será generalmente el rabbit,
quien debe poder juzgar la habilidad técnica
de cada participante. Mientras mas grande sea el grupo,
mayor experiencia individual será requerida,
incluyendo buena noción del vuelo relativo a
otras personas y suficiente entendimiento de los aspectos
técnicos de un salto track.
El organizador explicará al grupo sus razones
para elegir determinado eje de trackeo. El siguiente
paso será otorgar un orden de salida a cada participante
de acuerdo con su nivel y preferencias. Finalmente informará
al CCI y al jefe de saltos los detalles del mismo, particularmente
el punto de salida esperado, el eje elegido y la zona
anticipada de apertura.
El rol del Rabbit
El rabbit debe ser hábil en el trackeo de espaldas.
De lo contrario el salto no será lo suficientemente
divertido para el grupo interviniente. Es el líder
de la formación y debe garantizar la seguridad
a medida que guía al grupo en el track y mas
importante aún, a medida que mantiene el eje
de trackeo. En un primer momento el rabbit adoptará
una velocidad moderada para permitir a todos acercarse
a la formación. Luego acelerará progresivamente,
para que el grupo disfrute del vuelo en formación
a una velocidad horizontal uniforme.
El resultado del salto depende de la posición
de trackeo de espaldas del rabbit. Generalmente, basta
un pequeño error para afectar la tasa de descenso
considerablemente y repercutir negativamente sobre la
velocidad horizontal. (Fig. 1). En esta situación
el objetivo del ejercicio no será alcanzado por
los seguidores, quienes, en vuelo horizontal, estarán
demasiado arqueados, con sus piernas demasiado recogidas.
El rabbit puede trackear tan rápido sobre su
espalda como un buen trackeador horizontal (Fig. 2.).
El rabbit adoptará una posición que permitirá
mantener una buena velocidad horizontal (Fig. 3.) pero
esto no debe impedir a los seguidores alcanzar la formación
y unírsele (Fig. 4.) Promediando el final del
salto, cerca de 10 segundos antes del escape, el rabbit
puede acelerar progresivamente de manera de poner a
prueba la técnica de trackeo de los seguidores.
Fig. 1. Deficiente posición
del Rabbit
Generalmente se debe a demasiado campo visual
horizontal. La cabeza quiere levantarse, la columna vertebral
la sigue y esto hace que la espalda se curve. Resultado:
la velocidad horizontal se reduce y la tasa de descenso
es alta. Usando una cámara para filmar a los seguidores,
el rabbit tiene la tendencia de adoptar esta mala posición
para lograr el encuadre que necesita. Solución:
monte la cámara a un ángulo mas adecuado
y/o concéntrese en la posición de la cabeza,
el mentón y el pecho sin comprometer la posición
de la columna vertebral.
Fig. 2 – Trackeo de
espaldas veloz
Una posición
de trackeo de espaldas muy efectiva que iguala las
mejores posiciones de trackeo horizontal. La cabeza
se recuesta completamente para atrás como
para obtener un campo visual del horizonte. La columna
vertebral le sigue, la espalda se curva, las piernas
se estiran hasta la punta de los dedos. Los brazos
ligeramente separados y curvados crearán
una fuente poderosa de impulso hacia delante que
guiará el ángulo de trackeo.
Esta posición no debe usarse en saltos donde
el objetivo el lograr que todos se unan a la formación.
Primeramente porque dicha posición es demasiado
efectiva como para permitir una rápida agrupación
de todos los intervinientes y segundo porque el
campo visual del rabbit, quien debería observar
a los seguidores, será demasiado restringido.
La posición sí es bienvenida alrededor
de 10 segundos antes de que termine el salto para
que los seguidores pongan a prueba su nivel de trackeo
a una velocidad superior.
Fig. 3 – Posición
correcta de rabbit
Permite a cada participante trackear hacia
el corazón de la formación. La posición
es horizontal y estirada. Los brazos a nivel de la cintura
presionan contra el flujo de aire. La cabeza esta alineada
con el eje de la columna vertebral o ligeramente curvada
hacia el pecho para tener mejor campo visual del los seguidores.
Los brazos del rabbit, particularmente los antebrazos,
afinarán el ángulo y dirección del
track. La posición de la Fig. 2 será bienvenida
por aquellos que, no solo siguen de cerca el vuelo del
rabbit, sino que además desean velocidad. Solo
se requiere des arquear la posición y estirar las
piernas.
La posición
es más des arqueada que aquella de un trackeador
solo a 100% de eficiencia. La velocidad de track
adoptada por el rabbit debe permitir a los seguidores
volar en esta ligeramente des arqueada posición.
Brindará una agradable y uniforme velocidad
al grupo. También permite un pequeño
margen de maniobrabilidad sobre la tasa de descenso
y velocidad horizontal, para regular, tanto la aproximación
a la formación, como el patrón de
vuelo con respecto a los otros miembros del grupo.
Tomando en consideración el arqueo
Fig. 4. Seguidores –
trackeo horizontal.
de los seguidores, el rabbit acomodará
su propia velocidad durante el salto. Si, por ejemplo,
los seguidores vuelan cerca unos de otros y suficientemente
arqueados el rabbit ajustará en consecuencia,
de manera que todos puedan volar confortablemente dentro
de los márgenes de maniobrabilidad. Puede luego
permitirse acelerar para que los seguidores estiren
mas su posición, hasta el momento en que perciba
dificultades (léase separación del grupo)
en aquellos mas inexpertos.
Los seguidores y su ubicación
Para los big-ways (grandes formaciones) de track los
seguidores pueden clasificarse dentro de tres niveles
de habilidad técnica: Trackeadores horizontales
– principalmente paracaidistas de vuelo en formación,
Trackeadores de espaldas – principalmente freeflyers,
Trackeadores tridimensionales – generalmente freeflyers
muy experimentados quienes pueden variar las posiciones
controladamente mientras vuelan realizando orbitas de,
por ejemplo, 10 a 20 metros alrededor de la formación.
La ubicación de cada seguidor se realiza racionalmente,
para obtener un buen punto de vista de toda la formación
y evitar al mismo tiempo las zonas de turbulencias.
Los trackeadores horizontales se ubicarán en
formación tipo delta con respecto al rabbit,
y tendrán un campo visual descendente. La ubicación,
por lo tanto, del primero al último, se presenta
estratificada en un plano oblicuo ascendente. Los trackeadores
de espaldas vuelan en el espacio situado por debajo
del rabbit manteniendo un cómodo campo visual
ascendente, y ubicándose en una posición
por debajo de la formación, se aseguran que no
afecta su burbuja a otro seguidor ya posicionado (Fig.
5, 6, 7 y 8)
Fig. 5 y 6 - Un buen campo visual
El cuidado
Ubicación incorrecta; un seguidor (Fig.
6 de negro) que vuela a la misma altura que el rabbit
puede, sin notarlo, adoptar una posición incómoda
en su búsqueda por lograr el campo visual horizontal.
La cabeza se eleva nuevamente, la columna vertebral la
sigue, su posición se arquea y la superficie corporal
que resiste al aire se reduce. Debido al arqueo el seguidor
se encuentra en una situación crítica. Se
arriesga a caerse de la formación o fracasar en
su intento de alcanzarla.
Fig. 7 y 8 – Zonas de burbuja
Vista desde abajo (Fig. 7) y de lado,
(Fig.8) mostrando las zonas de turbulencia o burbuja producidas
por los trackeadores. Durante el trackeo, esta zona no
se encuentra verticalmente como en la caída libre
normal. La zona de burbuja describe un pasaje de turbulencia
a 45 grados en relación al cuerpo del paracaidista
y correspondiente a su ángulo de trackeo. La zona
de burbuja desaparece 5 o 6 metros por detrás del
trackeador. Como se muestra en ambas figuras, los trackeadores
deben volar por encima o por el lado de esta zona invisible,
imaginando donde estaría.
En
la Fig. 8 el seguidor de negro se ubica alrededor de
2 metros verticalmente por encima del rabbit, y 4 o
5 metros por detrás de este. Por lo tanto se
encuentra justo en el medio de la zona de burbuja creada
por aquel y se caerá de la formación.
Elección del eje de trackeo
Son dos las elecciones posibles en
relación a la dirección del salto track.
A – Solo trackeadores.
El ejemplo mas simple se da cuando toda la
tanda hace el mismo salto. Sin otros paracaidistas no
existe riesgo de colisión con nadie. Las medidas
de seguridad son idénticas a aquellas de un salto
normal. El rabbit elegirá no obstante un buen
eje de trackeo, enfrentado al viento, y un buen punto
de salida en algún lugar dentro del radio de
1000m desde el punto de apertura. Esta distancia se
corresponde con aquella que se cubrirá en el
salto de track. Por lo tanto, antes del fin del mismo,
la formación volará por sobre la vertical
de la zona de salto, hasta agruparse en el punto de
apertura, de manera que todos puedan luego volar sus
velámenes a destino con viento a favor.
B – Tanda mixta.
La
misma incluye otros paracaidistas. Si el eje de trackeo
no es concientemente elegido y respetado, los trackeadores
se arriesgan a ingresar en la zona de apertura probable
para los otros paracaidistas de la tanda. Consecuentemente,
el rabbit debe elegir un eje de trackeo que no permita
a su formación entrar en la zona de peligro pero
que posibilite el regreso viento a favor hacia la zona
de salto. Por esta razón, lo ideal es que el
grupo de track salga último y alrededor de 10
segundos luego de los últimos paracaidistas,
de manera de optimizar la separación. Luego,
como se muestra en la figura, el grupo maniobrará
en una zona de trackeo entre 45 y 90 grados del eje
de salida.
Tenga cuidado
El rabbit debe estar atento para asegurar
que lleva un buen eje de trackeo, indispensable en materia
de seguridad. En consecuencia, el rabbit debe ser lo
suficientemente experimentado para tener noción
de cuán lejos el grupo se ha desplazado, sin
necesidad de mirar hacia el piso. Durante el salto,
el rabbit puede recibir correcciones sobre el eje asistido
por uno de los seguidores experimentados, quien viendo
hacia el suelo, puede optimizar la trayectoria.
El comienzo de un salto de track
Para realizar una buena salida el rabbit
y el primer seguidor coordinarán aquella que
permita al grupo lograr la formación rápidamente.
En puerta, el rabbit estará en una posición
elevada de flotador, con su espalda contra el flujo
de aire. Enfrenta a los primeros seguidores quienes
también están en esa posición pero
enfrentando al motor de la aeronave. Contacto visual
entre ambos es importante para asegurar una salida sincronizada.
El rabbit partirá en una posición semi-sentada/semi-de
espaldas, para presentar suficiente superficie corporal
al flujo de aire relativo, de manera de no caer como
una piedra. Se prepara inmediatamente para estirarse
en el aire y comenzar el track. Al mismo tiempo, los
seguidores flotadores acompañarán al rabbit
en su salida. Ellos se arquearán y recogerán
suavemente las piernas, para contrarrestar la tasa de
descenso mayor del rabbit. Esto brindará a los
seguidores su mejor ángulo de maniobrabilidad,
para ubicarlos rápidamente en las proximidades
del rabbit cuando este adopte la posición de
trackeo 3 o 4 segundos luego de la salida. Durante la
transición al trackeo de espaldas, es que el
rabbit se orientará suavemente al ángulo
de trackeo predeterminado. Para la opción A,
el rabbit se encontrará en el eje de trackeo
correcto ni bien salga de la aeronave pero para la opción
B el eje debe seleccionarse cuidadosamente.
Acercamiento y Agrupamiento
Para mantener el espíritu libre de
un salto track, la ubicación en la aeronave,
el aproximamiento, y las posiciones en el corazón
de la formación no deben establecerse rigurosamente.
Sin embargo, ciertas prioridades durante el salto son
necesarias.
1. Posicionamiento en la aeronave.
Es importante preparar la ubicación
del rabbit y los seguidores flotadores para que la salida
correcta permita una rápida construcción
de la formación. Los demás seguidores
saldrán como en un salto de formación.
El orden de salida depende de qué quiere hacer
cada uno. Aquellos que prefieran una zambullida larga
y profunda para un acercamiento largo, saldrán
últimos. Aquellos no muy rápidos aún
en estas maniobras no deben salir demasiado lejos del
rabbit, bajo riesgo de perder las formación.
2. El acercamiento.
Todos utilizan su técnica personal,
sea freeflyer o paracaidista de formación. La
técnica de acercamiento en estos saltos es similar
a aquellas en grandes formaciones de freefly o Tr. Lo
mismo se tiene en cuenta individualmente, sobre ángulo
y velocidad de aproximación, respeto de los rumbos,
seguridad, etc. Naturalmente, el aproximamiento parece
mas difícil de manejar en los primeros saltos,
debido a la ausencia de una base de referencia como
en Tr y también porque el rabbit se encuentra
en vuelo constante. Sin embargo, rápidamente
puedes darte cuenta que el salto en formación
de track es similar a un Tr sin contacto o freefly.
Ubicación
La figura de la formación sería
fácilmente diseñada asignando un lugar
específico para cada uno. Sin embargo, mantener
el espíritu flexible del salto hace que la regla,
primero-llega, primera-base armada, sea útil.
Luego, los demás elegirán un espacio libre
en base a la formación inicial. Una vez en formación,
los paracaidistas evitarán desplazarse de manera
inesperada, poniendo en peligro de colisión o
creando burbuja a quienes vienen detrás.
Separación
El escape en el salto track es similar al
Tr. Idealmente todos usarán altímetros
sonoros. Cuanto más grande el grupo, mayor altura
se requiere para realizar el escape. Por ejemplo una
separación a 5000 pies sería apropiada
para un grupo de 20 trackeadores experimentados. Una
altura máxima de apertura deberá ser preestablecida
para evitar aperturas por debajo de la línea
de vuelo de quienes escapan. Al momento de separarse,
la formación se desmiembra con cada uno dirigiéndose
según su ubicación en la formación.
Aquellos ubicados adelante cerca del rabbit, lo harán
a 45 grados del eje de trackeo, aquellos en el centro,
a 90 grados y aquellos detrás, escaparán
a alrededor de 120 grados. Cada persona debe tener conciencia
que tal vez deba lidiar con diferentes niveles de una
formación escalonada, que puede traer consecuencias
durante el escape.
Conclusiones
La necesidad de seguridad en un salto track
no puede ser subestimada, particularmente cuando tiene
lugar de la misma aeronave en la que saltan grupos distintos.
El nivel técnico del rabbit es extremadamente
importante, así como la precisión del
vuelo sobre el eje de trackeo, es vital para la seguridad.
En la foto se observa una posición
de espaldas muy efectiva que iguala las mejores posiciones
horizontales. La cabeza completamente reclinada hacia
atrás como para obtener un campo visual del horizonte.
La columna vertebral la sigue, la espalda se arquea, las
piernas se estiran hasta la punta de los dedos
Foto:
Julián Franceschi
Rabbit: Fred Fugen
Preguntas frecuentes
* ¿Qué debo vestir?
Un mono de freefly liviano o similar ( buzo y jeans)
es ideal. Brinda libertad de movimientos y resistencia
al aire por encima de la cintura.
* ¿Cómo voy mas rápido?
Durante el salto generalmente se necesita acelerar
para unirse a la formación. Esto requiere una
técnica que consiste en des arquearse y encoger
mas los hombros, bajar los brazos que presionan contra
el aire y estirar la piernas a lo máximo.
Si estas correcciones no son suficientes para reducir
la distancia, debe darse entonces un impulso extra.
Esta técnica consiste en generar mayor velocidad
horizontal variando ligeramente el ángulo de
tu trayectoria hacia el suelo; 10 o 20 grados para una
corta distancia, (tal vez 20 metros) antes de retornar
al ángulo original. Esta repentina velocidad
vertical dará la energía necesaria para
comenzar en el trackeo horizontal a mayor velocidad.
La mayor velocidad vertical es redirigida hacia mayor
velocidad horizontal, tan pronto el trackeador vuelve
a su ángulo de vuelo mas plano. Debe conservar
esta velocidad mediante una posición estirada.
Si su ubicación es por encima de la formación,
esta técnica demanda anticipación. Solo
será posible, con una posición básica
suficientemente plana.
* ¿Cuánta experiencia requiero?
Este artículo desarrolla técnicas para
formaciones de grandes grupos. Cualquiera sea la disciplina,
cuantas más personas se hallen en caída
libre, mayor la necesidad de técnica y experiencia
individual que se requerirá. Un novato con 50
saltos, por ejemplo, no tendrá por lo general
el nivel técnico requerido para grandes formaciones,
pero puede mejorar considerablemente su técnica
de trackeo en un salto de a 3 a 4, incluido un instructor
de rabbit.
Texto por Patrick Passe
patrickpasse@wanadoo.fr
Traducción original de Helene de Laya
Traducción al castellano de Alex Hoter / Junio
2002
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Ilustraciones y artículos cortesía
de:
Bruno Passe, ParaMag www.para-mag.com
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