Imagínense venir en caída
libre a mas de 200 km/h, junto con varios amigos
armando figuras coordinadas…. y obviamente, con una
cámara registrándolo todo.
Volamos en grupos de hasta 300, tomándonos
de piernas y brazos formando figuras; esta es una de
las llamadas “disciplinas” en paracaidismo; pero mas
que disciplina es una excusa para divertirse.
Como todo, siempre hay forma de hacer las cosas cada
vez mejor y más seguras; esto involucra algo
de técnica y algunas reglas.
Todo arranca con una buena salida del avión
en la que todos deberíamos ver, oír o
sentir la orden de salida dada por uno de los paracaidistas
dentro del salto.
- OK? (mirando a todos en la puerta), READY, SET,
GOOOOOOOOOO
Esta es la secuencia más o menos “gritada” en
las mayorías de las zonas de paracaidismo en
el mundo, y la que intenta hacernos salir a todos bien
juntos.
Luego viene la importancia que esa salida sea limpia
y que todos quedemos volando bien estables y sin nadie
tapándonos nuestro aire, porque cuando eso pasa
se arman cada “galletas” justo después de las
salidas, que vale la pena verlas bien en detalle y
cámara lenta; obviamente para tratar de mejorarla
y NO para reírse de las muy graciosas cosas
que pueden verse JA!
Y una vez que zafamos la salida, ya podemos ir pensando
en aproximarnos a nuestro lugar en la formación,
que puede estar a solo la distancia de la mano o a
bastante mas que eso, dependiendo de las formaciones.
Estas pueden ser de solo 5 paracaidistas o de hasta
unos 300.
Es realmente muy divertido zambullirse y hacer estos
vuelos hacia las formaciones (llamados dives), pero
siempre teniendo cuidado porque estamos moviéndonos
muy rápido y podemos chocarnos con la gente
que ya esté en la formación o con otros
paracaidistas que se encuentren volando hacia ella.
La posición del cuerpo en este tipo de vuelo
es cercana a la de una flecha formada con nuestros
brazos y piernas; ¡y créanme que uno va
muy rápido!
Hay algunas reglas para estos “acercamientos” a formaciones,
que serían el equivalente a normas básicas
de tránsito.
Por ejemplo:
- No podemos durante nuestro acercamiento
rebasar a alguien que en la formación iría
en una posición más interna que la
nuestra.
- El frenado final al ir
aproximándonos
a las inmediaciones de la formación, debe
ser comenzado un buen trecho antes y teniendo en
cuenta las diferencias de velocidades. Esto se logra
tratando de agarrar todo el aire posible con nuestro
cuerpo.
- El acercamiento final se hace siguiendo la
línea (o radial) sobre la cual está nuestra
posición final en la formación.
- Nunca
debemos acercarnos volando por bajo el nivel de la
formación, ni muy por encima.
- El ingreso a
la misma debe ser suave y sin perturbar el vuelo
del resto de los paracaidistas; y no manoteando
los brazos o las piernas que debemos tomar.
¡Y ya llegamos! logrando entrar al lugar que
nos correspondía; ahora podemos ver una buena
cantidad de caras conocidas y sonrisas. Y quizás
también reirnos de alguno que se haya “pasado
de largo” y quedado muy por debajo de la formación,
cosa muchas veces difícil de remontar.
Ahora bien, no es momento de relajarnos demasiado
todavía; debemos intentar lograr con nuestro
cuerpo la misma velocidad de caída que el resto
de la formación. Esto es para ganar solidez
y estabilidad y que no exista chance que
la formación de pliegue sobre si misma y/o se
desarme por diferencias de velocidad de sus integrantes.
Aunque muchas veces hay uno que se encarga solito de
desarmar toda la formación, gracias a una veloz
entrada y posterior “strike”.
Mientras hacemos todo esto, NO descuidamos la altura
a la que nos encontramos y vamos “relojeando” nuestro
altímetro en la muñeca izquierda.
Y muchas cosas pasan por la cabeza……
- “saltamos en el lugar correcto?”
- “estamos lejos del club?” + “quién
joraca apunto el salto??”
- “estoy generando tensión en la
formación, o estoy ayudando a un mejor vuelo?“
- “esas montañas se ven espectaculares
desde acá arriba!”
- “que buen azul tiene el mar” + ” y rezo
por que no hayan tiburones si vamo' al agua…..” (salto
sobre una playa tropical)
Bueno, y hasta acá llegamos !!. Ya estamos
a la altura a la que coordinamos el desarmado de la
formación (separación) que puede ser
a unos 1500 metros de altura; giramos 180 grados y
nos alejamos lo más recto, rápido y lejos
posible para hacer la apertura de nuestro paracaídas
sin otra gente cerca y no correr riesgo de choque entre
paracaídas abiertos o durante la apertura.
La posición del cuerpo para lograr este veloz
alejamiento, es parecida a la que usamos para aproximarnos
a la formación (dive), pero sin permitirnos
ir demasiado hacia abajo, sino tratar de movernos más
horizontalmente (posición de track)
Y abrimos! , chequeamos, y todo esta correcto. Ahora
a volar el paracaídas y cuidar nuevamente “ese
tráfico” de gente en el aire a diferentes alturas
y con diferentes paracaídas; pero ese ya es
otro tema para tratar.
¿Y en formaciones realmente grandes
?
Como quizás se imaginen, en las formaciones
realmente grandes las cosas cambian un poco.
Por ejemplo en una de 300 paracaidistas aprox.(actual
récord mundial), son desde alturas de 8000 metros
en cuyos vuelos es necesario utilizar oxígeno
para no desmayarse; luego uno se saca la mascarilla
a no más de 10 segundos aprox. antes saltar;
se posiciona en su lugar en la puerta, espera la orden,
y salta. Estos tiempos y alturas son los correctos
para no correr riesgo de desmayo en caída libre
por haber sufrido una previa falta de oxigeno por más
de determinado tiempo. De todas formas, en este tipo
de saltos es obligatorio el uso de un dispositivo que
abre automáticamente nuestro paracaídas
de reserva en caso de encontrarnos inconscientes y
sin abrir nuestro paracaídas principal.
También los grandes saltos suelen hacerse desde
varios aviones a la vez; lo que hace necesario que
vuelen en formación y a cierta distancia entre
si, existiendo un avión líder desde el
cuál se da la orden de saltar para su propia
gente y el resto.
Luego de la salida, los que saltaron desde otros aviones
deben dirigirse hacia el lugar donde se está armando
la formación (hacia la base) que salió del
avión líder; y esto a veces puede ser
un largo trecho, por lo que es imprescindible hacer
un acercamiento ordenado a la formación, conservando
nuestro lugar y el orden de llegada respecto del resto
de la gente. Esto se hace simplemente yendo en fila
hacia nuestro lugar y por detrás de la persona
que debería entrar justo antes que nosotros;
y obviamente sin cruzarse en las trayectorias de esas
otras filas de paracaidistas también haciendo
lo mismo.
Un riesgo en estos mega-saltos es que uno SE PIERDE
entre tanta gente (increíble?) y no encuentra
su lugar en la formación, si previamente no
hizo todo lo correcto siguiendo el orden y su posición
en esa larga fila de paracaidistas en caída
libre.
Después, el paso siguiente es tratar de engancharse
en la formación que cuanto más grande
es, más oscilaciones hacia arriba y abajo puede
tener (como si fuera oleaje); que pueden ser de unos
metros y le hacen a uno más difícil engancharse.
Llegando a la altura de separación, se diagraman
los escapes (el desarmado) por capas; de las más
externas a las más internas. O sea que los últimos
en entrar a la formación, son los primeros en
dejarlas, los que durante más tiempo y más
lejos escapan y los que más bajo abren su paracaídas.
Porque también se diagraman las alturas de aperturas
según esa “capa” en la que uno se encuentra.
A más externa, más baja la altura de
apertura.
Para ser un poco más didáctico: Si uno
pudiera ver a todos abriendo sus paracaídas
desde la distancia, podría apreciar que en estas
mega-formaciones, quedan todos distribuidos en forma
de cono. Cada uno separado del resto tanto en altura
como en distancia horizontal
Este tipo de “detalles” hacen que sea posible realizar
estas cosas en forma segura si todos respetamos las
reglas.
Es como un trabajo en equipo; un equipo de más
de 300 !!!
Texto de Gabriel “Matías” Grela
Instructor, Piloto Tandem, 1700+ saltos
Mayor
formación : 280
www.fly4fun.com.ar |